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Frida Kahlo y Diego Rivera

Actualizado: 25 jul 2023

Su relación fue intensa y apasionada. Llena de altibajos, separaciones, infidelidades y muchas reconciliaciones. Él fue su mentor y ella fue su inspiración. Compartieron ideales políticos siendo ambos socialistas, y estuvieron profundamente comprometidos con el arte mexicano. Juntos formaron una de las parejas más notables de la historia de la cultura mexicana.



Se conocieron en 1921 cuando Kahlo tenía 17 años y Rivera, un pintor reconocido 24 años mayor, se encontraba en México para pintar un mural en el Palacio Nacional. Kahlo empezó a visitar el palacio para ver el trabajo del artista y pronto se enamoraron. Se casaron en 1929 y tuvieron un matrimonio turbulento, lleno de infidelidades y separaciones. A pesar de los problemas, el amor entre ellos nunca se extinguió, y aunque se separaron durante algunos años vivieron juntos hasta que Kahlo murió en 1954. A lo largo de su vida intercambiaron obras de arte, compartieron aventuras, y Kahlo fue una fuente de inspiración para la obra de Rivera.


Diego Rivera fue una gran influencia en la obra de Frida Kahlo. Él fue un maestro para ella, ayudándole a desarrollar su estilo único y ecléctico de pintar. Rivera también le dio apoyo emocional y la motivó a crear sus obras más famosas. Los temas en la obra de Kahlo estuvieron centrados en temas autobiográficos. Su vida estuvo marcada por un accidente de autobús que sufrió a los dieciocho años. Esto provocó que pasara una gran parte de su vida inválida y desarrollando un gran mundo interior debido a sus limitaciones corporales. Empleó la pintura y el arte como desahogo y consuelo. Canalizará su dolor, tanto físico como personal a través de la pintura.


La columna rota, 1944, es un autorretrato en el que expresa su dolor corporal, pero también emocional, expresa su angustia. Es uno de sus cuadros más tristes a pesar de que confesó que en sus pupilas se había pintado palomas como símbolo de esperanza.

Su dolor físico se materializa en los clavos, pero el clavo más grande se encuentra en el corazón. Esto hace referencia a la reciente ruptura que acababa de tener con Diego Rivera. Además, muestra su torso partido por la frustración que le generó no tener una familia propia.

Es una pintura que resume perfectamente la esencia de la obra de Kahlo, una producción visceral, sincera y transparente. Se muestra tal y cómo vive sus angustias, ansiedades y frustraciones.

Buscó conocerse a sí misma a través del arte e hizo una gran exploración de su personalidad a través de retratos. A lo largo de su vida se aprecia cómo la Frida Kahlo que se va representando es diferente. Sus primeros retratos muestra a una persona inocente, dulce y austera, pero conforme pasa el tiempo pinta a una mujer de emociones descarnadas, y desgaste emocional.


Otra de las frustraciones que sufrió y reflejó en su obra fue su imposibilidad para ser madre, sufrió varios abortos que inspiraron obras como Henry Ford Hospital y Frida y el aborto.


El trabajo de Kahlo abarca una gran variedad de temas, como la cultura mexicana, la religión y la naturaleza, entre otros. Sus obras se caracterizan por su uso de colores vibrantes y simbolismo. La mayoría de sus pinturas tienen una narrativa profunda y oculta que se refleja en su uso de colores, temas y simbolismo. Reinterpretó y recontextualizó los eventos y experiencias de su vida.

Muchas de sus pinturas se centran en su propia feminidad y en cómo se relaciona con el entorno a su alrededor. Esto se ve reflejado en su representación de las miradas, siempre fijas en dirección al espectador aportándole sensación de poder y control.


Frida Kahlo fue una gran admiradora del trabajo de Diego Rivera, tanto como artista como como marido. Ella dijo del artista: “Siento que desde nuestro lugar de origen hemos estado juntos, que somos de la misma materia, de las mismas ondas, que llevamos dentro el mismo sentido”.

La obra de Kahlo incluye muchos retratos de Rivera, desde la más famosa Retrato de Diego en mi pensamiento, (1943) hasta los más íntimos Diego y yo, (1951).




Diego Rivera fue uno de los más grandes y conocidos muralistas mexicanos. Fue un artista de vanguardia que mezcló elementos de la cultura popular mexicana con elementos de la vanguardia europea. Se caracterizó principalmente por su compromiso político, se consideraba un socialista y reflejó sus ideales en muchas de sus obras.



Su obra se caracteriza por su uso de colores brillantes y su habilidad para capturar la vida y la cultura de su país. También fue un maestro de la composición, usando una gama de formas y colores para crear sus obras. Su obra se caracteriza por una fuerte conciencia social, y se preocupó por transmitir su sentido de identidad mexicana patriótica a través de sus trabajos.


Estuvieron unidos en el arte y en el amor. Sus obras estuvieron fuertemente influenciadas por su gran historia de amor. Un amor complejo en el que ninguno quiso cambiar al otro a pesar de las complicaciones. Como ella mismo dijo:


Donde no puedas amar, no te demores


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